Yomara Duque: Mujer sacerdotal colombiana

Yomara Duque Castrillón tenía cinco años. En los diálogos infantiles decía a sus papás que ella seria «padra» y que formaría una iglesia.

Se describe como «la niña diferente de la familia». Criada en San Carlos, municipio en el oriente de Antioquia. Es madre de un hijo de once años.

Para muchos es una mujer cura, para otros es la pastora.

Preside eucaristías, imparte bendiciones. Distribuye la sagrada comunión. En su condición utiliza indumentaria eclesiástica -que según la tradición- está reservada a los hombres en ministerio sacerdotal. «Reconozco que una mujer así se ve rara».

«Mi madre rechaza lo que hago. Ella es católica, cree en la religión verdadera, y en los sacerdotes como únicos mensajeros de Dios. Mamá nunca me acompaña a mis celebraciones. Eso es normal».

Ordenación sacerdotal de una mujer

Yomara Duque Castrillón concilia varias facetas: emprendedora jefe de una agencia de viajes, clériga, madre de familia. Otra arista: es la esposa que comparte esfuerzos con su marido; juntos preparan banquetes. Sus platos se sirven para miembros de otras organizaciones religiosas que saben de su espiritualidad anglicana.

Ellas y la vida sacerdotal

En paralelo, en Inglaterra, una enfermera, Sarah Mullally, con formación en ciencia, es arzobispa de Canterbury. Su entronización fu en una ceremonia majestuosa, que contó con las asistencias del Príncipe William y de su esposa Kate Middleton, princesa de Gales.

Sarah Mullally es líder simbólico de las iglesias que componen la Comunión Anglicana que suma 97 millones de fieles. En tanto Yomara Duque, la religiosa colombiana recibió el sacramento de su ordenación en Cali con la solemne bendición del obispo anglicano Orlando Salamanca y el acompañamiento de ocho sacerdotes.

Oposición a sacerdotisas

La presbítera colombiana y la arzobispa inglesa son depósitos de fe. Ellas lidian con patrones de pensamiento que resisten a la idea de mujeres presidiendo ceremonias eucarísticas.

Sarah Mullally y Yomarara Duque soportan posturas opuestas a que el género femenino ocupe posiciones principales en las jerarquías eclesiales.

La iglesia católica romana y la iglesia anglicana comparten elementos de un pasado común; en la ritualidad, en los sitios de adoración y en la vestimenta. Unos hacen votos de obediencia al sumo pontífice máximo líder de la Iglesia Católica y los otros se subordinan al soberano de Inglaterra, Gobernador Supremo de la Iglesia. Los dos líderes, Carlos III y León XIV se reúnen, oran juntos en espíritu fraterno.

En Inglaterra Sarah Mullally, es la primera mujer que en 492 años llega a ser arzobispa y cabeza de la Iglesia en el Reino Unido. Al ser elegida primada de una iglesia generó apasionadas controversias.

Cuando el Papa León XIV recibió a la arzobispa británica, el Pontífice fue atacado por sectores intransigentes de la Iglesia Católica. En redes sociales aparecieron acusaciones a la Iglesia Anglicana a la que tildaron de desobediente, de carecer de sucesión apostólica y de ir en contra de la ley de Dios.

Dos presbíteras: Vidas Paralelas

La presbítera colombiana recuerda que mientras crecía quiso ser monja. Recuerda sus incertidumbres:«Me gustaban los muchachos, pero tambien quería servir a Dios».

Sahra Mullally reside en Lambeth Palace en Londres. Yomara Duque vive a plenitud su fe en un conjunto residencial. Allí atiende el oratorio: «Ya próximo debemos entregar el lugar. Es demasiado pequeño y la administración nos ha hecho el llamado de atencion. Así que estamos en la búsqueda de un espacio más amplio en que pueda caber más personas».

«Tuve una infancia fuerte. Fuí desplazada por la guerrilla...pero ahora no quiero hablar de eso».

Un llamado definitivo

En 2020 la epidemia COVID significó para Yomara un encuentro formidable con Dios. Su recuperación en una sala de cuidados intensivos fue una efusión de gracia. « Cuando me iban a entubar pensé: Dios me tiene aquí para algo». En súbito escuchó una voz que le preguntó:
- «¿Cumpliste la misión para la cual te he enviado?».
- «Cuál misión?» -. Se preguntó a sí misma. Buscó respuesta en la voz que le hablaba.

En cuestión de dos horas los síntomas mortales desaparecieron

Yomara y Sarah...las sacerdotales

Se afianzó en la convicción del «sí puedes», venido de una atmósfera superior: «Dios me pone en Sabaneta Antioquia, en el Instituto Cristiano Evangélico Nueva Generación». Se decía a sí misma: «Mis argumentos no son lo suficientemente válidos para ganar almas».

En las búsquedas Yomara se encontró con el obispo luterano Cristian Piedrahita quien supo de la vocación de la antioqueña y la comunicó al obispo anglicano Orlando Salamanca. La coincidencia de los dos ministros fue el marco de una oportunidad: «El Obispo me abrió las puertas». Pensaba: «Y si no aceptan a mujeres?. Ya había creado un ministerio para niños».

La iglesia anglicana en Colombia, despejó el camino para la ordenación de mujeres como sacerdotisas o presbíteras. La Iglesia Católica de Roma, en cambio, fue en otra vía. El papa Benedicto XVI, dijo: «La Iglesia no recibió autoridad del Señor para ordenar mujeres sacerdotes».

Tiempos históricos de Yomara Duque

El papa Benedicto XVI justificó con dogmatismo. En 2012 El Vaticano se pronunció sobre «el problema del sacerdocio femenino». Se trataba de una doctrina enseñada como «definitiva y, por consiguiente, no reformable». Su Santidad argumentó: «la elección de los Doce, cuya autoridad, les viene del Señor», lo que se entendió es que Jesucristo no escogió a mujeres para ser apóstoles.

Narrativa de una ordenación

Lo que vendría después de los diálogos entre el pastor luterano y el obispo anglicano lo recuerda la presbítera Yiomara Duque: «Al obispo Salamanca me le quito el sombrero. Él me ordenó presbitera. No hago alarde de ese título, ni diciendo que soy sacerdotisa. Nací en la iglesia católica».

«En este ir y venir he recibido una cantidad de ataques. La gente siempre se queja de la Iglesia Católica. Tengo que decir nunca he sido ofendida por un sacerdote católico».

Mujer en la celebración eucarística

En sus eucaristías no utiliza misal: «Soy más de hacerlo desde la alabanza, no pretendo, ni imitar ni suplantar a otra Iglesia. Tengo mi propio toque. El obispo Orlando Salamanca ha sido pieza fundamental. Me permite ser yo. Conectar espiritualidad y religión sin que compitan sin que una creencia hable mal de la otra».

Sacerdotisas abriendo calle

Con respecto al nombramiento de Sarah Mullaly, la presbítera colombiana reflexiona: «Es algo importante. La mujer ha sido demeritada en la sociedad cuando tiene muchísimo que aportar en un entorno también religioso, no sólo social. Considero que la reverenda Mullally es especial. Siento su llamado de Dios. Creo que Dios no elige porque sea hombre o porque sea mujer».

Mamá tú eres padra?

«Un día recordé mis seis años...fue cuando mi niño me vió con los ornamentos y me causó mucha gracia cuando me dijo: "mamá tu eres padra ?"»...

Noticias Colombia: Texto: Nelson Sánchez A